Decálogo (2009) en la Auditoría interna (I).

La auditoría interna es, desde hace mucho tiempo, una de las funciones presentes en las grandes organizaciones del mundo.
Tradicionalmente, ha sido concebida como una herramienta empresarial de conservación del valor de la sociedad, centrándose en la supervisión de la aplicación de las políticas y controles establecidos y del cumplimiento de la normativa legal. Esta forma de operar ha generado una función y una profesión que históricamente se ha considerado estable, tradicional y beneficiosa, pero no necesariamente vital para la organización.

El entorno cambiante actual en el cual se mueven las organizaciones y las nuevas exigencias, tanto regulatorias como de los diferentes grupos de interés, otorgan a la auditoría interna unas funciones potencialmente más amplias y, cada vez más, orientadas a la creación de valor.

La firma KPMG ha presentado un informe referente a las diez tareas ineludibles para los comités de auditoría para el ejercicio 2009, que resumirnos a continuación:

Entender el impacto de la recesión en los ingresos, flujos de efectivo, liquidez y cumplimiento de las obligaciones contractuales asociadas a la deuda de la empresa, además de realizar un seguimiento de los principales indicadores de cuestiones problemáticas.

Asegurarse de que la Dirección está realizando un seguimiento del impacto de la crisis "en tiempo real", analizando y estudiando (llevando a cabo análisis de sensibilidad) el peor escenario posible. Disponer de una capacidad de respuesta estratégica a la crisis resulta decisivo.

Garantizar que la Dirección está realizando un seguimiento del impacto de la crisis sobre los principales clientes de la empresa, sus proveedores, aseguradores, socios, bancos, garantes, contrapartes y demás terceras partes que puedan estar experimentando dificultades financieras. Disponer de una descripción precisa y actualizada de la potencial exposición de la empresa a terceros es fundamental.

Centrarse en la cartera de inversión de la empresa, incluidos los títulos de deuda y de patrimonio neto, para identificar posibles deterioros del valor que deban ser reflejados en los informes financieros. Ayudar a garantizar que la Dirección identifique posibles deterioros del valor del fondo de comercio, impuestos diferidos, patentes y otros intangibles, y que los valores razonables determinados por la Dirección y por los profesionales especializados en valoraciones sean razonables. Evaluar cómo han influido los cambios acontecidos en los mercados financieros en la valoración de activos de fondos de pensiones y en los requerimientos de financiación.

Entender los procesos de presentación de información de la empresa sobre cuestiones relacionadas con la liquidez y la contabilidad del valor razonable; y sobre cómo está descrita la aplicación y el impacto de la contabilidad del valor razonable en la revisión de negocio y otros informes periódicos (por ejemplo, los informes semestrales). Considerar si la descripción de los riesgos de liquidez de la empresa es lo suficientemente sólida y específica para la sociedad.

En la próxima entrada nos ocuparemos de los cinco restantes.

Entradas relacionadas:

Imagen: dreamstime.

El Consejo de Ministros, 13 de agosto, ha recibido un Informe de la Vicepresidenta segunda y Ministra de Economía y Hacienda sobre el Anteproyecto que modificará la Ley de Auditoría de Cuentas de 1988 para adaptarla a las exigencias establecidas por la Directiva comunitaria de 17 de mayo de 2006.

Ésta establece un serie de parámetros en orden a reforzar la independencia de las firmas de auditoría respecto de sus clientes, apuntalar el sistema público de supervisión y control de calidad y clarificar el régimen de responsabilidades de los profesionales en relación a los estados financieros de las empresas que auditen.

Al margen de lo planteado por Bruselas, la reforma se utilizará también para introducir un conjunto de modificaciones con el objetivo de mejorar la aplicación técnica de la Ley, muchas de las cuales son fruto de las dos décadas de rodaje que lleva ya la misma.

Obligación de independencia

El Anteproyecto establece la obligación del auditor o la firma de auditoría de promover a nivel interno medidas de salvaguarda para detectar, evaluar y, en su caso, eliminar los factores que comprometan su independencia respecto de los clientes a los que presta servicio, y delimita los supuestos de incompatibilidad en los que el auditor deberá abstenerse de actuar.

En este sentido, se revisan ciertas causas de incompatibilidad vigentes en la Ley que pasan a vincularse al régimen general de salvaguardas (relaciones empresariales, participación en la contratación de altos directivos o servicios distintos de auditoría), se clarifica la aplicación de otras (servicios de abogacía y existencia de relaciones familiares con determinados cargos de la entidad auditada) y se define el concepto de red a la que pertenece el auditor o sociedad de auditoría, de forma que las personas o entidades pertenecientes a esta red tengan la obligación de abstenerse de realizar trabajos de auditoría si concurre alguno de los supuestos de incompatibilidad previstos en la Ley.

Por otra parte, se modifica el principio de rotación obligatoria para los equipos de auditoría, de forma que se mantiene únicamente este deber para el auditor firmante del informe y para el gerente. El Anteproyecto prevé, asimismo, la elevación el importe de la cifra de negocios que genera dicha obligación.

Régimen de responsabilidades

En línea con lo establecido en la Directiva europea, el Anteproyecto precisa las obligaciones del auditor del grupo empresarial respecto de los trabajos de auditoría realizados en las entidades que componen dicho grupo e incorpora al ordenamiento español el principio de responsabilidad plena del auditor de cuentas del grupo respecto a los estados financieros consolidados.

Una de las novedades más relevantes es que se delimita el régimen de responsabilidades de los auditores, con el objetivo de dejar sentado que éstos sólo respondan por los daños que les sean directamente imputables y no por los perjuicios causados por la entidad auditada o por un tercero. Además, únicamente podrá exigirse la responsabilidad solidaria del auditor cuando no pudiera individualizarse la causa de los daños y perjuicios o quedase debidamente probada la concurrencia de responsabilidades.

La reforma de la Ley obligará a que las auditorías de cuentas se realicen de acuerdo a los estándares internacionales adoptados por la Unión Europea. Así se regulará el acceso de auditores y sociedades de auditoría de Estados miembros y terceros países, y el acceso por las autoridades foráneas a los papeles de trabajo y a otros documentos referidos a los trabajos de auditoría realizados en relación con sociedades domiciliadas en España, pero cuyos valores se emitan en terceros países.

Mayor supervisión pública

Otro de los objetivos del Anteproyecto es reforzar el sistema público de supervisión de las sociedades de auditoría. El Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) asumirá en exclusiva las competencias de control de calidad de estas entidades, que incluirán la inspección y revisión periódica de los auditores de cuentas y las sociedades de auditoría, la evaluación de los sistemas internos de control de calidad y la formulación de requerimientos de mejora. La reforma prevé, asimismo, la posibilidad de que el Instituto acuerde con terceros, incluidas las corporaciones representativas de los auditores de cuentas, las tareas relacionadas con la ejecución del control de calidad, aunque siempre bajo su permanente supervisión.

El Informe da cuenta, además, de la introducción de un nuevo procedimiento de auditoría, el de entidades de interés público, que será de obligatoria aplicación a las sociedades sometidas al régimen de supervisión del Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, y, en todo caso, a las que tengan un importe neto de cifra de negocios superior a cincuenta millones de euros. Este procedimiento especial implicará la observación de una serie de requisitos específicos de transparencia y responsabilidad social por parte de los profesionales y firmas de auditoría que auditen las cuentas de entidades de esta naturaleza, entre los que destaca la realización de un informe anual de transparencia.

Una vez decidida su tramitación por parte del Consejo de Ministros, el Anteproyecto de reforma de la Ley de Auditoría de Cuentas será sometido ahora al trámite de audiencia y al dictamen del Consejo de Estado antes de ser aprobado definitivamente y remitido a Cortes.

ANTEPROYECTO DE LEY POR LA QUE SE MODIFICA LA LEY 19/1988, DE 12 DE JULIO DE AUDITORÍA DE CUENTAS, PARA SU ADAPTACIÓN A LA NORMATIVA COMUNITARIA (Texto íntegro).

¿La crisis es de mayores?

Crisis será la palabra que probablemente más hayan oído este año los niños en sus familias, medios de comunicación, colegio, etc. Estarán cansados de escuchar a los políticos en la televisión sobre las medidas que hay que tomar para resolverla; de ver a sus padres en casa enfrentarse a los problemas que la crisis les está provocando, viviendo ellos mismos.
La Encuesta Adecco-Fundación Adecco ¿Qué quieres ser de mayor?, en su quinta edición, cómo resolver la crisis ha sido una de las preguntas formuladas a los 2.000 niños de 4 a 16 años, con y sin discapacidad, de toda España.
Los resultados, de forma resumida, han sido los siguientes:
  • Cuatro han sido las claves planteadas por la mitad de los niños encuestados: bajar los precios, crear más empleo, ahorrar y no despilfarrar.
  • Otros niños proponen medidas más solidarias como “quitar el dinero a los ricos para dárselo a los pobres”, más reivindicativas, “que los políticos no mientan ni se gasten el dinero en chorradas”, o muy sencillas, como “poner un euro cada uno y como hay mucha gente sacaríamos mucho dinero”.
  • Los niños con discapacidad proponen fantasiosas medidas anticrisis como “que Harry Potter sea el jefe de todo” o “hacer un hechizo para que haya más dinero”.
  • Un 93% de los niños no quiere ser como sus padres: la profesión estrella entre los chicos sigue siendo la de futbolista (elegida por un 18% de ellos) y profesora la de las niñas (deseada por una de cada cuatro).
  • Los niños con discapacidad se decantan por oficios tradicionales y las niñas por empleos relacionados con la belleza, la enseñanza y la sanidad.
  • Sin embargo, los hay que no aspiran a una profesión concreta, sino a un empleo que les permita sentirse útiles y demostrar sus capacidades.
  • Una niña andaluza de 4 años invertiría su sueldo en “comprarme chicles y vestidos”; un chico de 9 años del País Vasco que “gastaría todo mi sueldo en comprar tebeos” y una niña catalana de 8 años “gastaría todo mi dinero en darme masajes”
  • El 27,5% de las chicas y el 18,5% de los chicos querrían cuidar o pasar más tiempo con su familia cuando se jubilen.
  • Por su parte, un 31,7% de los niños con discapacidad sueña con viajar una vez finalice su trayectoria laboral.
  • La mayoría de los 2.000 niños encuestados por Adecco y Fundación Adecco tiene una vena emprendedora, ya que el 57,1% de ellos crearía su propio negocio, frente al 42,9% que preferiría trabajar por cuenta ajena.

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