En este blog, como saben, nos ocupamos de cuestiones de contabilidad que puedan resultar de interés y, además nos gusta relacionar la contabilidad con aspectos de nuestra vida cotidiana.
De esta forma, hemos descrito la relación de la contabilidad con uno de los fenómenos del año, el iphone; además nos hemos permitido, desde el paraguas del símil futbolístico, enfrentar la contabilidad y la crisis financiera y, recientemente, estamos todavía pendiente de la descripción de la segunda parte, del partido entre contabilidad y Real Madrid (resultado 1-3).
Ahora, con esta entrada iniciamos una serie, espero entretenida, de escenarios de armonia entre magia y la contabilidad.
Entendemos la magia, según el Diccionario de la Real Academia Española como:
el arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a las leyes naturales.y, por su parte, la contabilidad según Wikipedia:
es la disciplina que sirve para proporcionar información útil en la toma de decisiones económicas.... El producto final de la contabilidad son todos los Estados Contables o Estados Financieros que son los que resumen la situación económica y financiera de la empresa. Esta información resulta útil para gestores, reguladores y otros tipos de interesados como los accionistas, acreedores o propietarios.
La primera manifestación de la magia que vamos a reseñar, se refiere a la gestión del valor razonable que ahora pasa a ser no razonable (véase el artículo en el enlace), de acuerdo con la reforma llevada a cabo por el Consejo de Ministros de Economía de la UE (Ecofin) que acordó, a principios de octubre de este año, reformar las normas contables para permitir la llamada reclasificación de instrumentos financieros, una medida que permitirá a los bancos europeos mantener el valor de ciertos activos hasta que lleguen a su vencimiento.
Los ministros urgieron a auditores y contables a incorporar cuanto antes los nuevos criterios de flexibilidad. Esto en la práctica se traduce en no reconocer las depreciaciones de valor de parte de sus activos financieros en sus cuentas de resultados, es decir, se posterga el reconocimiento de las pérdidas, dada la situación actual, hasta el vencimiento de los mismos.
En EE UU, por su parte, la Comisión del mercado de valores (SEC) y el organismo encargado de las normas contables (FASB) ya publicaron, en septiembre pasado, ciertas clarificaciones sobre su metodología contable. Las nuevas directrices estadounidenses, ofrecen mayor flexibilidad en la aplicación del concepto del valor razonable que las normas aplicadas actualmente en Europa.En este sentido, recordamos las reflexiones de los supervisores españoles, Banco de España, en un documento de mayo de este mismo año, señalando que:
conocer cómo la valoración a valor razonable afecta a las entidades permite al supervisor valorar adecuadamente la situación financiera de las entidades, contribuye a mejorar el conocimiento sobre los riesgos a la estabilidad financiera..
Y, para concluir, dos cuestiones para reflexionar:
¿Conseguirá la magia contable eliminar la crisis financiera de las entidades financieras?
¿Podremos utilizar algo de magia contable en las PYMEs para salir de la crisis?
Imagen: flickr, N08



2 comentarios:
Yo creo que esta crisis ni con magia se puede solucionar!.
Esta cruda la crisis, la duda viene en saber si lo peor ya paso o esta por pasar! desde mi punto de vista, lo peor aun esta por pasar, por desgracia.
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